BARBIE · COLECCIONISMO · CULTURA POP

Por José Luis Montesdeoca — Desde 2012
Siluetas superpuestas de Barbie en fucsia y Ken en turquesa, mirando hacia el logo
Abriendo el archivo de Elblogdeken…

domingo, 1 de noviembre de 2026

Elblogdeken. Una historia que tenía pendiente contar

Historia del blog · Memoria personalDesde 2012

De cómo un regalo de Reyes acabó convirtiéndose en una parte importante de mi vida. Y de por qué me ha costado tanto tiempo volver a escribir sobre ella.

Retrato de archivo junto a una Barbie vestida de rojo.
Una imagen de los comienzos, recuperada de la página «Acerca del blog». Ver en el archivo →
Recorrer esta historia · 8 capítulos
  1. Un regalo de Reyes
  2. Había gente al otro lado
  3. Barbie se fue de viaje
  4. Lo que Barbie contaba de mí
  5. La película que me hizo volver a mirar mis historias
  6. Cuando internet cambió
  7. Octubre de 2026
  8. Volver a escribir

Llevo varios días trabajando en la renovación de Elblogdeken. He cambiado su aspecto, reorganizado contenidos, recuperado fotografías y dedicado bastantes horas a conseguir que una página que llevaba años prácticamente abandonada vuelva a parecerse a lo que siempre quise que fuera.

El resultado me encanta. No voy a disimularlo. Ahora tiene una imagen más limpia, elegante y actual, con una presentación mucho más cuidada de los artículos. Algunas entradas parecen sacadas de una revista digital, algo que siempre me había gustado y que, por las limitaciones técnicas de aquellos años, no resultaba tan sencillo conseguir.

Lo curioso es que, mientras trabajaba en el diseño, me he encontrado con algo que no esperaba: he vuelto a disfrutar leyendo mis propias historias.

Y eso, aunque parezca una tontería, tiene bastante importancia para mí.

Hacía años que me resultaba difícil regresar al blog. No porque hubiera dejado de interesarme Barbie, ni porque me avergonzara de lo que había escrito. Sencillamente, Elblogdeken pertenecía a una etapa de mi vida a la que no siempre me apetecía volver.

Para entenderlo hay que empezar por el principio.

Un regalo de Reyes

Elblogdeken nació de un regalo de Jordi, que entonces era mi novio.

Por Reyes me sorprendió con un blog que había creado para mí y en el que incluso había escrito una primera entrada. Yo llevaba años coleccionando Barbie, tenía muchas cosas que contar y supongo que él pensó que aquello podía ser una buena idea.

Acertó.

Lo que comenzó como un entretenimiento terminó ocupando una parte considerable de mi tiempo y, durante algunos años, de mi vida.

Captura histórica de Elblogdeken del 10 de enero de 2012.
Elblogdeken, 10 de enero de 2012. Captura histórica recuperada para la entrada sobre la renovación. Ver en el archivo →

Al principio escribía sobre mi colección, las novedades de Mattel, las muñecas que conseguía y las que soñaba con conseguir. Me interesaba especialmente la historia de Barbie, sus diseñadores, los cambios en su fabricación y la manera en que aquella muñeca había conseguido sobrevivir durante décadas a las modas, las críticas y las transformaciones sociales.

Siempre me había fascinado que un objeto aparentemente tan frívolo pudiera decir tantas cosas sobre la sociedad que lo había creado.

Yo había jugado con Barbie desde pequeño, en aquellos años ochenta en los que Dinastía, Los Ángeles de Charlie y Madonna parecían formar parte de un mismo universo estético. Barbie era independiente, tenía profesiones, una casa estupenda y un vestuario que ya quisiera para sí más de una estrella de Hollywood. Todo el mundo opinaba sobre su físico, pero ella seguía haciendo lo que le daba la gana.

A mí aquello me parecía estupendo.

Con los años aprendí a apreciar también su valor como objeto de diseño, su importancia en la historia del juguete y la cantidad de artistas que habían trabajado para Mattel. Mi colección fue creciendo hasta superar el millar de muñecas, pero llegó un momento en que me interesaban tanto las historias que había detrás de ellas como las propias piezas.

Y ahí empezó a cambiar el blog.

Había gente al otro lado

Una de las cosas que más echo de menos de aquella época es la manera en que nos relacionábamos por internet.

Los blogs tenían lectores habituales, comentarios, enlaces a otras páginas y una vida que continuaba en los foros y en las primeras comunidades de Facebook. Había personas que esperaban una nueva publicación, que discutían sobre una muñeca o que te escribían para contarte algo.

Elblogdeken fue reuniendo a mucha gente.

Coleccionistas reunidos en Madrid con sus muñecas durante la visita de Barbie Viajera.
Los coleccionistas de Madrid junto a Barbie Viajera. Fotografía publicada en la crónica del 8 de octubre de 2012. Ver en el archivo →

Empecé a entrevistar a coleccionistas, diseñadores y personas relacionadas con el mundo de Barbie. Me gustaba preparar las preguntas, investigar un poco sobre cada entrevistado y descubrir qué había detrás de aquella afición que compartíamos.

También conocí a personas extraordinarias. Algunas siguen siendo amigas mías. Otras tomaron caminos diferentes y algunas, desgraciadamente, ya no están.

Con el tiempo el blog empezó a tener repercusión fuera de internet. Llegaron entrevistas en prensa, apariciones en televisión, invitaciones a encuentros y oportunidades de colaborar en proyectos que nunca habría imaginado cuando Jordi me regaló aquella página.

En la actualidad, las estadísticas históricas del blog recogen más de 860.000 visualizaciones. No son lectores únicos, naturalmente, pero ayudan a entender que aquello llegó bastante lejos.

Y yo disfrutaba con todo eso. Muchísimo.

Me gustaba escribir, me gustaba que me leyeran y me encantaba descubrir que algo que había publicado desde mi casa en Gran Canaria podía interesarle a alguien que estaba en Madrid, Barcelona, Italia o cualquier otro lugar.

También me gustaba el reconocimiento. ¿Por qué no decirlo?

Durante bastante tiempo fui más conocido como Elblogdeken que por mi propio nombre en determinados círculos. Aquella identidad pública llegó a tener un peso considerable en mi vida y muchas de mis amistades giraban alrededor del coleccionismo y del blog.

Era una época muy divertida. También muy intensa.

Barbie se fue de viaje

Probablemente uno de los proyectos que mejor resume aquellos años sea Barbie Viajera.

La idea consistía en enviar una muñeca de casa en casa, entre coleccionistas de diferentes ciudades, para que cada persona la recibiera, la fotografiara y compartiera su experiencia.

Pero yo quería algo más que una sucesión de fotografías turísticas.

Barbie Viajera en una calle de Madrid, con vaqueros y camiseta blanca.
Barbie Viajera en Madrid, 2012. Una de las imágenes de aquel recorrido compartido. Ver en el archivo →

Barbie tenía una personalidad, una vida anterior, una relación sentimental y sus propios conflictos. Viajaba porque necesitaba salir de una existencia que había dejado de satisfacerla. Aquella mujer que aparentemente lo tenía todo empezaba a preguntarse si realmente era feliz.

Y así, entre visitas a coleccionistas, encuentros y fotografías, fui construyendo una historia.

La muñeca salió de Gran Canaria y recorrió diferentes lugares de España. Cada participante aportaba algo a la aventura. La gente se conocía, organizaba encuentros y esperaba con ilusión la llegada de nuestra particular viajera.

El proyecto tuvo repercusión en la comunidad de coleccionistas y contribuyó a estrechar relaciones que acabarían dando lugar a otras iniciativas.

Entre ellas estuvo la primera Convención Nacional de Coleccionistas de Barbie, celebrada en Barcelona en 2012, en cuya puesta en marcha participé. Aquello supuso un salto importante. Por fin teníamos en España un encuentro organizado alrededor de una afición que en otros países llevaba años reuniendo a miles de personas.

La historia de Barbie Viajera llegó incluso a publicarse en un libro conmemorativo de aquella primera convención, realizada con el respaldo de Mattel España.

Recuerdo aquella etapa con especial cariño. Había mucho entusiasmo y una sensación bastante contagiosa de que podíamos hacer cosas interesantes si conseguíamos organizarnos.

Y las hicimos.

Lo que Barbie contaba de mí

Con el tiempo empecé a utilizar el blog para escribir cosas que iban bastante más allá del coleccionismo.

Había artículos periodísticos, entrevistas, crónicas de viajes, comentarios de actualidad y relatos de ficción. A veces escribía con bastante humor. Otras me ponía más sentimental y hasta me salía alguna cosa que hoy me atrevería a llamar poesía.

No todo era bueno, por supuesto. Hay textos que ahora me hacen sonreír y otros que habría resuelto de manera diferente. Pero me gusta reconocer cómo fui aprendiendo a escribir, probando registros y encontrando una voz propia.

Las historias de Barbie y Ken fueron especialmente personales.

Ken, Barbie y Mónica en la cafetería Viena Capellanes.
Ken, Barbie y Mónica en Viena Capellanes, 2012. Fotografía de José Rodríguez / MAD KEN, según los créditos de la crónica original. Ver en el archivo →

Detrás de algunas de aquellas conversaciones había sentimientos que tenían que ver con mi propia vida y, particularmente, con mi relación con Jordi.

La ficción me permitía hablar de cosas que probablemente no habría contado de forma directa. Los personajes discutían, se enamoraban, se equivocaban y se hacían preguntas sobre su existencia. Yo utilizaba sus historias para ordenar algunas de las mías.

Con frecuencia, Ken tenía bastante más de mí de lo que podía parecer a primera vista.

Me interesaba especialmente la contradicción de Barbie: una mujer diseñada para ser perfecta, capaz de ejercer cualquier profesión y vivir mil aventuras, que sin embargo podía sentirse profundamente insatisfecha.

Había algo divertido y también bastante triste en imaginar que una muñeca con una sonrisa permanente pudiera preguntarse qué estaba haciendo con su vida.

Ese fue uno de los temas recurrentes de mis relatos.

Y es algo que acabaría teniendo una importancia inesperada muchos años después.

La película que me hizo volver a mirar mis historias

Cuando se estrenó Barbie, en 2023, me encontré con una película que abordaba muchas de las cuestiones sobre las que yo había escrito años antes.

La crisis existencial de Barbie, su relación con Ken, la insatisfacción ante una vida aparentemente perfecta, el deseo de conocer el mundo real y la búsqueda de una identidad propia.

Algunas semejanzas me resultaron especialmente llamativas. Otras tenían que ver con temas más generales que forman parte de la historia del personaje.

He dedicado bastante tiempo a estudiar esos paralelismos, revisar fechas y recuperar publicaciones antiguas. También he conservado el libro de Barbie Viajera y documentación relacionada con su difusión.

Es una cuestión que sigo considerando importante.

No sé si mis historias llegaron de alguna manera a quienes participaron en la creación de la película. No tengo pruebas suficientes para afirmarlo. Pero sé cuándo escribí mis textos y qué contaban, y creo que merecen ser leídos y comparados con rigor.

Lo que me resultó especialmente difícil fue ver cómo algunas ideas que había desarrollado en un proyecto tan personal aparecían, años después, en una producción cinematográfica de enorme repercusión.

Había algo desconcertante en todo aquello.

Por un lado, la satisfacción de comprobar que Barbie podía protagonizar una historia adulta, inteligente y existencialista, precisamente el tipo de historias que a mí me había gustado imaginar.

Por otro, la sensación de que una parte de mi trabajo, que había tenido su propio recorrido y sus lectores, había quedado sepultada por el paso del tiempo.

Todavía tengo preguntas sobre este asunto y no pienso renunciar a investigarlas. Pero tampoco quiero que la película termine definiendo retrospectivamente todo lo que fue Elblogdeken.

Aquellas historias ya existían. Tuvieron sus lectores, sus protagonistas y su momento.

Y eso no depende de Hollywood.

Cuando internet cambió

La actividad del blog fue disminuyendo con los años.

Instagram, Facebook y posteriormente TikTok transformaron la manera de compartir el coleccionismo. Las fotografías y los vídeos empezaron a circular por otros canales y muchas de las conversaciones que antes tenían lugar en los comentarios de los blogs se trasladaron a las redes sociales.

Yo también cambié.

Mi trabajo, la música, mis relaciones y otros proyectos fueron ocupando espacios que antes dedicaba a escribir. Elblogdeken seguía ahí, con cientos de publicaciones, pero cada vez regresaba menos.

Creo que durante bastante tiempo me costó aceptar que aquella etapa había terminado.

Había conseguido algo que para mí era importante: una voz, una comunidad de lectores y cierto reconocimiento público. Y de pronto todo aquello empezó a pertenecer al pasado.

No desapareció de un día para otro. Fue algo gradual, casi imperceptible. Un día dejé de publicar con frecuencia y, cuando quise darme cuenta, habían pasado años.

También había cambiado mi vida personal.

Jordi y yo dejamos de ser pareja, aunque seguimos siendo grandes amigos. Nuestra relación ha evolucionado mucho desde entonces y todavía hoy compartimos un cariño enorme. Me gusta pensar que aquel regalo de Reyes sigue siendo una de las muchas cosas bonitas que han quedado de nuestra historia.

Pero volver al blog significaba encontrarme con personas, sentimientos y recuerdos de una época que había sido especialmente importante para mí.

Y no siempre tenía ganas de hacerlo.

07 / El regreso

Octubre de 2026

Este mes he vuelto.

No había planeado escribir una historia sobre Elblogdeken. Mi intención era bastante más práctica: ordenar las publicaciones, mejorar la navegación, actualizar su imagen y conseguir que los artículos fueran más agradables de leer.

He pasado horas revisando fotografías, ajustando colores, probando diseños y buscando una identidad visual que respetara el carácter original de la página.

Y ha quedado francamente bien.

Hay algo muy satisfactorio en ver aquellos textos presentados con una estética editorial que antes no podía conseguir. Las entrevistas parecen entrevistas, las crónicas tienen espacio para respirar y las fotografías recuperan el protagonismo que merecen.

La nueva portada de Elblogdeken, con la última entrada destacada y otras historias a su lado.
La nueva etapa visual del blog, presentada en octubre de 2026. Ver en el archivo →

He decidido conservar las publicaciones antiguas tal como fueron escritas. No quiero corregir retrospectivamente mi manera de pensar ni hacer desaparecer los errores. Forman parte del blog y de la persona que lo escribió.

Pero lo que más me ha sorprendido ha sido mi reacción al volver a leerlas.

Esperaba encontrarme con cierta nostalgia. Quizá con tristeza. Después de tantos años y de todo lo que ha pasado, habría sido comprensible.

Sin embargo, he sentido alegría.

Me he reído con algunas historias, he recordado a personas a las que quiero y he descubierto detalles que tenía completamente olvidados. He encontrado artículos muy trabajados, buenas entrevistas y relatos de los que sigo estando satisfecho.

También he reconocido el esfuerzo que había detrás de todo aquello.

Porque mantener un blog de esas características requería muchísimo tiempo. Había que investigar, escribir, editar fotografías, preparar entrevistas, contestar mensajes y estar pendiente de una comunidad que tenía vida propia.

Lo hice durante años, compaginándolo con mi profesión docente, la música y el resto de mi vida.

Y ahora, al verlo todo reunido y con esta nueva presentación, me doy cuenta de que hice un trabajo del que puedo sentirme orgulloso.

Sin necesidad de exagerarlo.

Volver a escribir

No sé exactamente qué será Elblogdeken a partir de ahora.

Me gustaría recuperar el placer de publicar, escribir nuevos artículos, revisar algunas historias y seguir hablando de Barbie desde una perspectiva que combine el coleccionismo con la cultura, el diseño y todo aquello que me interese.

Seguramente habrá más entrevistas. Quizá vuelva la ficción. También me apetece escribir sobre personas y experiencias que forman parte de la historia de esta página.

No tengo ninguna intención de convertirlo en una obligación ni de recuperar a toda costa la actividad que tuvo hace quince años.

Me apetece disfrutarlo.

Estos días he pensado mucho en aquella primera entrada que Jordi escribió para mí. Me pregunto qué habría pensado si hubiera sabido todo lo que iba a suceder después: los viajes, las convenciones, las entrevistas, los amigos, las apariciones en televisión y las historias que acabaría inventando alrededor de una muñeca.

Supongo que nos habríamos reído bastante.

Ahora tengo 46 años y sigo coleccionando Barbie. Continúo siendo profesor y violinista, he desarrollado proyectos que entonces ni siquiera imaginaba y mi vida es bastante diferente de aquella.

Pero me sigue gustando escribir.

Y me sigue gustando Barbie.

Después de tantos años, he vuelto a abrir Elblogdeken con ganas de quedarme un rato. He leído cosas que había olvidado y otras que recordaba de manera muy distinta. He encontrado algunos errores, bastantes aciertos y una cantidad enorme de trabajo.

Me ha gustado reencontrarme con aquel José Luis.

Y, sobre todo, me ha gustado comprobar que todavía tenemos muchas cosas que contarnos.

José Luis Montesdeoca
Elblogdeken

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