Le pedí a David que eligiera cinco muñecas. Al llegar a la segunda ya estaba yo acordándome de mi madre, de setenta y cinco cartones y de un bote de spray plateado.

«Que yo ya estoy muy visto», me dijo David Bocci cuando le pedí una foto suya para esta entrada. Luego le tocó escoger las muñecas. «Qué difícil», contestó. Tenía razón. Aquí estoy yo, intentando decidir qué foto quitar para que quepan todas.
Conocí a David mientras preparábamos la segunda Convención Nacional de Coleccionistas de Barbie en España. Entonces nos agrupaba la ACBE, la Asociación de Coleccionistas de Barbie en España. Lo de Spanish Doll Convention vendría después, aunque reconoceríais muchas caras. A su trabajo llegué por Refugio Rosa, como tantos coleccionistas que entonces íbamos de un blog a otro y acabábamos comentando las fotos en Facebook.
La gracia de aquellos primeros rescates era poder ver la muñeca tal y como había llegado a sus manos. Uno podía entretenerse buscando qué había aprovechado David de la original. A mí me pasaba otra cosa. Se me iba la vista al bajo de un vestido, a cómo caía una falda, a la limpieza con que estaba resuelto el conjunto. Había ahí un gusto muy suyo. Me empeñé bastante en que lo conocierais y en mayo de 2013 lo entrevisté para Elblogdeken. Él enlazó aquella entrevista en su blog y tuvo el detalle de agradecérmela. Todavía no os podíamos enseñar la muñeca que nos traíamos entre manos.

Cuando le pregunto hoy dónde empieza su historia como diseñador, David hace una distinción que me gusta. Una cosa eran las muñecas que recuperaba para Refugio Rosa y otra lo que sintió al crear Mistery en 2013. Era una pieza única, una OOAK, y por primera vez se reconocía a sí mismo como diseñador de muñecas. Hay otra razón para acordarse de ella. «Fue mi primera venta».

Lo que había detrás de Reina Náyade
En nuestra primera convención regalamos un libro conmemorativo sobre coleccionismo.
Entre otras cosas llevaba las historias de Barbie Viajera, así que podéis imaginar el cariño que le tengo. Para la segunda quisimos que quienes vinieran se llevaran una muñeca diseñada expresamente para el encuentro. Sería su primera muñeca honorífica. Elegimos a David. Le proporcionaron las muñecas originales y de sus manos salieron las 75 Reina Náyade de 2013. Cuando me mandó su selección, la explicación que acompañaba a esta era muy corta. «Náyade por ser la primera, la que lo empezó todo».

La mía sigue siendo una joya de mi colección. Años después me tocó restaurarla y volví a recurrir a David. Me fue indicando cómo intervenirla y cómo recuperar algunos elementos. Esa parte tampoco se ve en una vitrina. Yo sé quién pintó el cartón de la suya y él sabe lo que me costó devolverle a la mía su aspecto. Son las ventajas de llevar tantos años en esto juntos.
Cuando el vestido empezó a pedir un escenario
En 2014 Gloria y Carmen organizaron una exposición en Valencia para la que David hizo 3 Diamonds. De aquel mismo año podéis recuperar en el blog Naked Skin, su colección de vestidos de fiesta para Refugio Rosa.

Mirad las tres siluetas juntas y después buscad la cara de vuestra favorita en la foto de Diosas, de 2015. Se entiende bastante bien el cambio que él mismo sitúa entre ambas. «Di el salto de los vestidos de noche a algo más lujoso y más cercano a la industria del espectáculo». En Diosas el trabajo empieza bastante por encima de la cabeza. Un tocado le da altura a una figura, las joyas enmarcan la cara de otra y, mucho antes de que uno pueda verle el vestido entero, ya está intentando averiguar quién es.

Ese mismo año llegó La Dama del Pozo Amargo. De sus muñecas honoríficas es la que más orgulloso tiene a David. «Por diseño, temática, momento profesional…». La leyenda toledana cuenta cómo un pozo acabó llevando en su nombre la amargura de una joven que lloraba allí a su amado. Lo que más me gusta de la interpretación de David es que uno puede llegar a la historia empezando por la cara. La Dama parece haber llorado. Luego la mirada baja por el vestido y su progresión termina de contar lo que ya habíamos leído en el maquillaje.

Por entonces algunas de sus muñecas viajaban bastante más que sus dueños. Flower Mystery llegó a Nashville en 2014, Musa a la Italian Doll Convention de 2016 y Lady Lion a Portugal. Hubo donaciones en ediciones consecutivas de la convención estadounidense, centros de mesa y colaboraciones con otros artistas. Detrás de tanto destino internacional había a menudo algo tan familiar para quienes hemos organizado convenciones como encontrar a un amigo coleccionista que pudiera llevar la pieza. Esa historia sigue abierta. Este año, en la Spanish Doll Convention de 2026, ha tenido nombre propio, Luna Wahuhi. Y hasta Nancy ha pasado por sus manos. Su Ninfa Perséfone fue la muñeca del encuentro The Sixties de 2019.
Cincuenta Fílides por su cuenta
En 2022 David cumplió diez años creando muñecas.
Para celebrarlo eligió Fílide, Amor, muerte y floración, una edición de cincuenta ejemplares. Me interesa especialmente por qué la ha traído a esta conversación. «Fue la primera vez que creaba una muñeca de edición limitada por mi cuenta, sin el respaldo de una convención». Después de tantas honoríficas, esta vez le correspondía a él decidir cuántas hacer y cómo ponerlas en manos de coleccionistas de distintos países. Por ese camino vendrían también Miércoles, Nefertiti y Caperucita Roja.

Le pregunté qué había cambiado en su forma de trabajar. Me habló de materiales, de atreverse con diseños más complejos y de aprender a organizarse mejor para que la calidad se mantenga de una muñeca a otra. Me quedo con la razón que da para seguir afinando incluso aquello que a nosotros ya nos parece acabado.
«Es lo que merece la gente que tiene mis muñecas».David Bocci
De las fotografías que me ha enviado David, hay una en la que me quedé un buen rato mirando el sombrero. Es el de Catrina. Casi pide vitrina propia.

Con Mary Brodrick, la mirada se me va al farol que lleva en la mano. Solo después vuelvo al vestido y a ese pañuelo azul que parece levantado por el viento.

En la escena vampírica, la mirada se me va primero al vestido rojo de Draculia. Delante de ella posan sus tres novias de negro. Fijaos en la pelirroja del centro. Es Aleera.

Faltaba Alma
«Alma no sé si te valdría como respuesta».
Faltaría más. Alma lleva con David desde 2013. Mientras sus colecciones se llenaban de diosas, reinas y criaturas fantásticas, ella seguía teniendo compromisos de alfombra roja. «Gracias a Alma no he dejado atrás los vestidos de noche». Recrear esos looks le ha permitido volver, cuantas veces le ha apetecido, a una parte de su trabajo que ya estaba en aquellas primeras fotografías que vi de Refugio Rosa.

Luego me dijo algo que habría entendido aunque no me hubiera mandado una sola foto. «Es una prolongación de mí mismo, de mis fantasías, mi creatividad, mi profesionalidad y a la vez mi yo más personal…». A mí, que me pasé años contando cosas de mi vida a través de Barbie Viajera, ¿cómo no me iba a valer Alma?
Al volver al blog he recuperado muchas entradas antiguas. Con David me apetecía hacer algo que el archivo por sí solo no me permite. Preguntarle qué guardaría él de estos catorce años en los que hemos ido creciendo juntos, él creando y yo entre mi colección, las convenciones y esta página. Me enorgullece haber estado cerca desde aquellos primeros rescates. Creo que ha contribuido a que en España miremos con otros ojos lo que se le puede pedir a una muñeca de autor. Y después de todo lo que ha pasado, para que volvamos a trabajar juntos todavía basta con esto.
—Bocci, vamos a hacer algo.
—Venga, vamos a hacerlo.
Imágenes facilitadas por David Bocci para Elblogdeken.




